Cuando
estemos en zona agreste y debamos trasladar a una víctima con alguna lesión,
principalmente si es de origen traumática, debemos hacerlo en un empaque de
hipotermia.
El
traslado será en posición horizontal para prevenir la hipo tensión y los
movimientos del paciente deben limitarse (en planos no horizontales trasladar
según corresponda con la cabeza del lado más elevado).
¿Por que el empaque de hipotermia?
En ese
momento, la víctima tendrá sus funciones termo regulatorias deprimidas.
Lo que
para nosotros es “temperatura agradable” será “frío” para la víctima. Y la
“sensación de frío” tampoco es una buena indicación de los cambios en la
temperatura central. Por eso, siempre que traslademos una víctima, debemos
hacerlo con control de la temperatura, minimizando todas las fuentes de pérdida
de calor y en posición horizontal.
Pero
veamos primero como es el intercambio de calor con el medio.
El
cuerpo, a partir del alimento o de las reservas, genera calor y ese calor se
irradia hacia el exterior de cuatro formas: conducción, convección,
evaporación, radición.
(y estas
son las cuatro formas que podemos administrar en el empaque para regular el
calor según nuestra conveniencia)
Conducción
Se pierde
por contacto directo con una superficie más fría donde el calor fluye del
cuerpo más cálido al más frío, como el fondo de camilla.
Convección
El
desplazamiento de la masa de fluido (agua o aire) cercana a la piel, nos roba
lo poco que pudimos calentar y es reemplazada por otra fría que hay que
“recalentar” perdiendo calor. Lo disminuimos con una capa aislante.
Evaporación
La
transpiración que se evapora en la piel enfría el cuerpo en ese cambio de
estado. Si el aire está saturado de humedad, la evaporación no ocurre y así no
se pierde calor por evaporación (cuidarse de la hipertermia en los ambientes
cálidos y húmedos). Para evitar la evaporación podríamos generar un ambiente
saturado de humedad, utilizando una barrera de vapor, pero estar empapados en
esas condiciones de “frío” tampoco es lo más aconsejable. Debemos evaluar donde
colocar la barrera de vapor.
Radiación
Es la
emisión de energía propia de cada cuerpo que fluye de uno de más energía a otro
con menos energía. Para disminuir la
emisión, favoreciendo los rebotes de las ondas electromagnéticas, se utilizan
las mantas aluminizadas (las “mantas de supervivencia”). En las que son doradas y plateadas, el dorado, que absorbe, va del lado de afuera y el plateado, que refleja, va del lado de adentro.
El empaque
Lo
primero es aislar a la víctima del
contacto directo con la camilla fría y el medio con un aislante, ropa, o lo que
haya a mano (ya lo hicimos durante la evaluación primaria, pero aquí podemos
mejorar la aislación).
| Aislación |
Si la
víctima estuviera mojada, estamos en zona protegida y fuera conveniente para la
víctima y los rescatistas, cortamos al ropa con las tijeras de trauma y secamos
la piel.
Luego
necesitamos generar una “capa de aire caliente”
y esa capa de aire caliente no se tiene que perder…
Esa capa
de aire caliente la generamos con bolsas de dormir, mantas o ropa, incluyendo
cabeza y cuello. Las bolsas de dormir con cierre son las más convenientes
porque nos permiten un fácil acceso a las lesiones, tanto por la cabeza como
por los pies. De ser posible, usaremos la bolsa de dormir y la ropa de la
víctima ya que seguramente todo se llenará de fluidos.
Por
encima de esta capa de abrigo se agrega la capa
impermeable y la barrera de vapor que
evita que el viento se lleve el calor por convección y evita la entrada de
agua. Muy importante no sólo en los traslados a pie sino en traslados en
vehículos abiertos o evacuaciones en helicóptero. Esta capa puede ser, un techo
de carpa, la manta aluminizada (radiación),
camperas (de la víctima) o las camillas de uso profesional.
| No olvidar cabeza y cuello |
La barrera de vapor, que genera un ambiente saturado
en humedad, reduciendo las pérdidas de calor por la condensación del sudor,
debería también evitar que la víctima se moje. Si el paciente está seco, la
barrera de vapor puede colocarse por fuera del paquete. Si la víctima está
mojada y si no podemos cambiar la ropa mojada, la barrera de vapor debería
colocarse directamente sobre el paciente dentro de las otras capas.
Fuentes de calor externas
Agregar
fuentes de calor externas dentro del empaque está recomendado para disminuir
las pérdidas de calor hacia el medio. Son particularmente útiles cuando se
aplican en el tórax, cuello, axilas o entre las piernas (zonas con alto potencial
de trasferencia de calor por conducción). Botellas de agua caliente (chequear que
no pierdan líquido) y calentadores químicos o de carbón tipo “hot hands” son
útiles.
No debe
colocarse estas fuentes de calor directamente sobre la piel de la víctima. La
piel en hipotermia o con los mecanismos compensatorios disminuidos es muy
sensible al calor y se lesiona fácilmente.
Saludos!
Santiago
M. Arias y Nicolás Monza
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